Masaje prenatal: cuándo es seguro y qué beneficios tiene
Actualizado el 26 de septiembre de 2026 · 2 min de lectura

El masaje prenatal es un masaje adaptado al embarazo: cambia la postura, la presión y las zonas que se trabajan para que sea cómodo y seguro. Muchas embarazadas lo buscan para aliviar la espalda cargada, la sensación de piernas pesadas y el cansancio.
¿A partir de qué semana?
Muchos profesionales prefieren empezar a partir del segundo trimestre (semana 13-14), cuando el embarazo está más asentado. En cualquier caso, consulta con tu matrona o ginecólogo antes de la primera sesión, especialmente si tu embarazo es de riesgo.
¿Cómo es una sesión?
- Se trabaja de lado (decúbito lateral) con cojines, o con camillas y almohadas especiales. Evita estar mucho rato boca arriba en el tercer trimestre.
- Presión suave o media, sin maniobras profundas en piernas.
- Duración habitual: 45 a 60 minutos.
- El profesional debe preguntarte por la semana de gestación y cualquier indicación médica.
¿Cuándo evitarlo?
No te des un masaje sin consultarlo si tienes sangrado, dolor abdominal, contracciones, hipertensión o preeclampsia, placenta previa, antecedentes de trombosis o hinchazón repentina de piernas, cara o manos (esto último requiere valoración médica urgente).
Busca un profesional con formación específica en masaje prenatal y pregúntale por su experiencia. Ver anuncios de masaje prenatal.
Esta guía es informativa y no sustituye el consejo de un profesional sanitario. Si tienes dolor intenso, una lesión reciente o una enfermedad, consulta antes con tu médico o fisioterapeuta.
Preguntas frecuentes
¿Es seguro darse un masaje en el primer trimestre?
Muchos profesionales prefieren esperar al segundo trimestre. Consulta siempre con tu matrona o ginecólogo antes de empezar.
¿En qué postura se da el masaje prenatal?
Normalmente de lado, con cojines, o en camillas adaptadas. Se evita estar mucho tiempo boca arriba en el tercer trimestre.


